¡Si la temperatura sube, que suba también el grado de conciencia!
El fenómeno de El Niño ya está impactando a Colombia y sus efectos podrían intensificarse entre finales de 2026 y comienzos de 2027. Para mitigar sus impactos urge actuar ya: subir el grado

- Frente al Fenómeno de El Niño, conocer permite anticipar, y anticipar permite actuar a tiempo.
- El Niño no sólo pone en riesgo el agua y la energía, también amenaza la salud, los ecosistemas y la seguridad alimentaria.
- Conozca qué está haciendo la Administración Eder para enfrentar este fenómeno.
El fenómeno de El Niño ya está impactando a Colombia y sus efectos podrían intensificarse entre finales de 2026 y comienzos de 2027. Para mitigar sus impactos urge actuar ya: subir el grado de conciencia para la supervivencia, proteger el medio ambiente, el agua y los medios de vida.
El calor extremo no es una sensación, es una advertencia. Según el Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (Ideam) “el fenómeno de El Niño en Colombia tiende a fortalecerse y con alta probabilidad de alcanzar una intensidad de fuerte a muy fuerte, entre finales de 2026 y el primer trimestre de 2027”.
Al respecto, la secretaria de Desarrollo Territorial y Participación Ciudadana, Juana Cataño, hizo un llamado a los caleños para que, “en cada hogar, oficina, entidad pública o privada se ejecuten acciones, programas de concientización sobre los impactos de este fenómeno en la vida de todos. Cada gota cuenta. Cada kilovatio cuenta. Cada decisión cuenta. Cuidar el agua y la energía hoy es garantizar la vida mañana”.
El Niño no es un castigo de la naturaleza; es un fenómeno que se produce por el calentamiento de las aguas del Océano Pacífico y el debilitamiento de los vientos les impide empujar el agua cálida hacia Asia y Oceanía; entonces, esa masa de agua tibia regresa y se acumula frente a las costas de Sudamérica cambiando la presión atmosférica, la desviación de corrientes de aire y lluvias, en todo el planeta.
En cuanto a las últimas precipitaciones, la teniente coronel Carolina Rueda, subdirectora de Meteorología del Ideam, explicó que “en la fase de maduración de
El Niño se han presentado intensas precipitaciones, debido a la consolidación de la segunda temporada de lluvias. “El Niño no elimina totalmente las lluvias, reduce los valores finales por debajo de lo normal. Octubre y noviembre tendrán lluvias fuertes; para diciembre se muestra un país muy seco y de altas temperaturas reforzadas por el fenómeno y la temporada seca”, aseguró la funcionaria.
“El fenómeno de El Niño no impacta de manera uniforme a Colombia, entendiendo que se proyecta como el más fuerte de la historia”, dijo Christian Euscátegui, subdirector de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres.
Y según la Corporación Autónoma Regional del Valle del Cauca (CVC), en Cali el primer impacto se ha sentido en el aumento de la temperatura que oscila entre 24 y 28 grados; sin embargo, se han registrado promedios por encima de los normales. “El 7 de julio de 2026 se marcó un récord de 36.4°C, influenciado por el fenómeno de El Niño y temporadas secas y, una sensación térmica de hasta 43°C”.
A esto se suma el aumento del riesgo de incendios forestales, especialmente en zonas de ladera, muchos de ellos provocados por quemas que terminan fuera de control y destruyen ecosistemas fundamentales para la regulación del agua y la calidad del aire.
Pero el mayor desafío es la sequía. Menos agua en ríos y embalses significa mayores riesgos para el abastecimiento de agua potable, la generación de energía y la producción de alimentos. La crisis hídrica afecta lo que sale del grifo e impacta lo que llega a la mesa. Sin electricidad se puede vivir temporalmente; pero sin agua ni alimentos, no.
La Administración del alcalde Alejandro Eder avanza en acciones de prevención, monitoreo y respuesta para reducir los riesgos asociados a El Niño. “La Secretaría de Gestión del Riesgo de Emergencias y Desastres ha identificado las zonas con mayor vulnerabilidad, especialmente los cerros de las Tres Cruces y Cristo Rey y el cinturón de ladera” dijo el profesional Julián Gómez.
Agregó el funcionario que, frente a la crisis de agua, “Emcali ha elaborado el Plan de Estiaje que contempla una contingencia para la red alta de acueducto que abastece el río Meléndez, y ya tiene identificadas las formas para abastecer estas zonas”.
El Dagma, a través de la Unidad Municipal de Asistencia Técnica Agropecuaria, Umata, desarrolla estrategias de protección de ecosistemas, acompañamiento a productores rurales y campañas de sensibilización para promover el cuidado de los recursos naturales.
“Trabajamos en acciones con enfoque preventivo y de atención. Estas se ubican en 20 acciones que componen la gestión del recurso hídrico y puntualmente brindamos apoyo y asistencia de la Umata con un trabajo de sensibilización. En el enfoque preventivo sensibilizamos a la ciudadanía de acuerdo con las realidades de cada sistema productivo. Si la temperatura sube, también debe subir el grado de conciencia”, indicó Sharon Aguirre, subdirectora de Gestión Integral de Ecosistemas.
La mejor herramienta para enfrentar el fenómeno no está en una oficina, ni en una máquina, está en los hábitos de cada ciudadano:
- Evite desperdiciar agua lavando vehículos, fachadas o andenes. Revise fugas en su hogar. Tome duchas cortas. Cierre la llave mientras se cepilla los dientes o se afeita.
- Apague las luces y desconecte equipos que no esté utilizando.
- No realice quemas ni actividades que puedan causar incendios.
- Y, sobre todo, infórmese a través de fuentes oficiales. Los rumores generan pánico y pueden agravar las emergencias.
Secretaría de Desarrollo Territorial y Participación Ciudadana.
Publicada originalmente en Alcaldía de Cali
